martes, 2 de junio de 2015

Wisky, amado, maldito vicio… ( Carlos Granados Gamboa )







Wisky, amado, maldito vicio…

Qué problema es esta inusual elección:
veámos; podría tomarme todo el wisky de la botella
o podría beber de tu amor a manos llenas.
Y es que con el wishy sucede un problema:
mañana el recipiente estará vacío,
mientras yo me levantaré a duras penas,
con tanto, tanto frio,
frio de ese que cala los huesos y se mete hondo en las venas,
frio del que sentimos en la madrugada los ebrios,
el dolor de cabeza será insoportable,
desearé ni hablar ni que me hable nadie,
correré las cortinas maldiciendo al sol,
pobre sol, me quiere dar una luz que yo no quiero,
maldiciendo los pájaros que cantan alegres en la ventana,
les diré que se callen o se vayan con sus cantos muy pero muy lejos.

Cuando el vecino me pregunte:_ y Como amaneció?
le responderé con un :y a usted que le importa?, de esos que se dicen con los ojos.
después del tercer trago todo se verá bello,
pues para ocultar fealdades el wisky  es un experto,
creeré todo lo que me digan en el bar,
pués para ocultar las mentiras, el wisky es un maestro.

Solo espero levantarme antes del amanecer,
así en el desagüe, sucio y  lleno de barro, de cuclillas con mis manos en la frente,
y lleno de arrepentimiento.

Pero estaré en mi casa antes del amanecer, para que nadie me vea,
que no se den cuenta que esta adicción es un tormento,
maldeciré el momento en que por primera vez probé ese amado maldito vicio,
de haber sabido lo que me esperaba a partir de aquel momento
habría corrido hasta caer en algún abismo,
hoy me dolerían menos los huesos
y no pasaría tantas noches despierto,
ni buscaría calor en los brazos de una y otra como niño hambriento.

Al tomar todo esto en cuenta puedo por fin ver
 lo perjudicial que ha resultado este  amado maldito vicio con el paso de los años,
por primera vez decidiré con absoluta conciencia,
y siendo que al comparar mi amado maldito vicio contigo
me salta en mi mente una frase: ¡a carajo que coincidencias…¡
¡Está decidido, no tengo duda alguna
me tomo la botella, que me hace menos daño…..¡



Autor: Carlos Granados Gamboa.