miércoles, 22 de julio de 2015

"El Amor y las Leyes de Newton", de Irela Perea



"El Amor y las Leyes de Newton", de Irela Perea



Estás lejos. Pero no me preocupa. Recuerdo tu imagen y me repito que no importan las ciudades, que yo estoy en tu camino y tú estás en el mío. Y por fuerza nos reencontraremos. No es magia, es pura ciencia.
-No creo en los amores a distancia –afirmé yo (que soy de letras pero tenía aprendida la lección)- porque va en contra de la Segunda Ley de Newton. Ya sabes, esa que explica que “la atracción entre dos cuerpos es inversamente proporcional a la distancia entre ellos al cuadrado”.
-De donde se infiere –seguiste tú (que eres guapo y de ciencias hasta números no contables)- que, entre dos cuerpos que ya se atraen en la distancia, cuando se unan, su atracción tenderá a infinito.
Y entonces renuncié a meter mi vida en una fórmula, y me dejé arrastrar al terreno del caos. Y desde allí sigo orbitando, absorbiendo la luz que intuyo de ti, esquivando agujeros negros, esperando tenerte cerca para pegarme por fin, del todo y para siempre a ti.






"El Amor y las Leyes de Newton", de Irela Perea